Déjame que te quiera un ratito

24.09.2014

Un interesante artículo aparecido ayer en El Pais cita una investigación llevada a cabo entre un sociólogo y una sexóloga entre 2006 y 2011 basándose en un foro de mensajes de prostitutas y clientes . Transcribo dos párrafos del texto:

"Weitzer y Milrod subrayaban también que últimamente se observaban cambios en la forma de los servicios sexuales, como la aparición de la modalidad llamada "experiencia de novia", en la que la relación entre el cliente y la prostituta trasciende la mera transacción económica para incorporar elementos de amistad o afecto. ... Un segmento considerable de sus clientes paga única y exclusivamente para que alguien les abrace, lesescuche, cene con ellos o para tener un hombro en el que llorar. Información que da una renovada perspectiva a la tradicional imagen del oficio más antiguo del mundo y de los elementos y personajes que lo integran".

Doy fé de que es absolutamente cierto lo que aquí se dice, y hasta me aventuro a ir un poco más allá: la Girlfriend Experience sustituye en gran cantidad de casos a lo que antaño venía siendo una amante, con la certeza y garantía de que la escort no representará la parte negativa de una relación (¡porque la de amantes es asimismo un tipo de relación!): no habrá demandas, no discutirá, no habrá reproches, ni sentimientos heridos en una u otra dirección. 

Solo mimos, risas, caricias, complicidad, cercanía, esa fase preciosa en la que descubres a alguien en su más amplio espectro, llegando a lo más carnal.

Y también doy fe de que en un porcentaje de ocasiones que a más de uno asustaría, el encuentro termina sin una relación sexual completa.

Amistad y afecto. Se dan, os prometo que se dan y ya lo he dicho en otras ocasiones, hasta me enamoro ese ratito juntos (sobre ese tema me explayaré a gusto próximamente). Ciertamente me siento tu novia / tu chica / tu partenaire, / tu hembra el rato que estemos juntos, me gusta que me cuentes tus cosas, o que hablemos sobre tonterías, comentarios pícaros, que confíes y me sientas cercana porque así te aproximas más a mi. Es posible que sea debido al perfil que me he trazado, sieste blog no existiera y toda la imagen que se generara de mí fuera meramente visual, habría menos conocimiento, menos "afecto" y menos empatía hacia la persona de Marina.

Muchas gracias por quererme tanto.

Anda, ven, que te doy un abrazo...

M.