Disculpe que le dé la espalda, caballero

08.11.2013

... pero la imagen bien valdría las primeras 1000 palabras de este post... 

Sírvanos entonces a todos de inspiración.

Hoy vengo dispuesta a hablar de retaguardias, y confío en que perdonéis el tono, pero me noto sin pelos en la lengua. Quizás me sienta inspirada por mi amiga Lucía , que tiene un trasero digno de un monumento. Ains...

Yo siempre he tenido un señor culo, grande y obediente con lo que mis caderas le mandaban. Si ensanchaba de contorno, mis nalgas también lo hacían. Si perdía peso, regresaba a su tamaño simétricamente. Así que, sencillamente, estoy muy contenta con lo que me ha tocado ya que siempre he tenido una figura muy proporcionada.

Mi culo tendrá sus detractores, como muchas otras partes de mi cuerpo o de mi personalidad, pero al no decírmelo, no me consta, así que tampoco puedo sacar estadísticas. De donde si puedo sacarlas es de sus entusiastas seguidores, y sorprendentemente para mí, a día de hoy gusto prácticamente lo mismo por delante, que por detrás. Yo que siempre pensé que mi punto más fuerte era el pecho, y resulta que ahora debo darme la vuelta...

Siempre me ha gustado más realzarlo con faldas y vestidos que con pantalones, no soy mucho de los segundos, me encanta enseñar las piernas siempre por encima de las rodillas. Me siento infinitamente más femenina y sexy. Me gusta llevar faldas ajustadas, el corte tubo es mi favorito, marcando cadera, nalgas, cintura y enseñando piernas hasta acabar en unos bonitos tacones.

Y debajo de la falda y el vestido... las posibilidades son infinitas. No me acaba de entusiasmar ir totalmente sin ropa interior, lo he hecho en contadas ocasiones y porque sabía que a la persona que estaba conmigo le iba a encantar. Me parece mucho más morboso llevar medias y liguero y que se intuyan las ligas bajo la falda. Hubo una persona especial para mí que siempre definió como punto de inflexión para interesarse por mí el momento en el que, por casualidad, descubrió la puntilla de mis medias mientras me veía caminar... Vio a la Dama caminando con la sombra de la Puta, y me lo hizo saber, y creer.

Mi última adquisición a este respecto hace unos meses han sido unos panties negros finos y transparentes, con una fantástica y estratégica apertura. Tuve que dejar de ponérmelos para ir a trabajar porque estaba tan excitada durante toda la jornada que era incapaz de hacer nada con un mínimo de sentido. Cruzaba las piernas y notaba la piel contra la piel. Las descruzaba, y la notaba separarse, y también notaba algo más... Caminaba y la tela de la falda rozaba la piel desnuda. No paraba de recordarme a mí misma que estaba totalmente lista para tener sexo en cualquier momento y la excitación se acrecentaba, se sucedían las fantasías de que X viniera al cuarto de fotocopiadoras y me sorprendiera por detrás, o en medio de una reunión Z se metiera por debajo de la mesa y comenzara a hacerme un cunnilingus...

De modo que ... llevan guardadas en un cajón desde mayo :)

Mi trasero tiene mucho que ver con mi postura favorita. Me encanta estar a cuatro patas y si es con un espejo de frente o de perfil, mejor. Veo los cuerpos por delante y lo siento por detrás, ¿qué más hace falta?. Va subiendo el ritmo y el volumen gradualmente hasta que te pido que me agarres de los cachetes y me menees las nalgas con rapidez y fuerza. Quiero tener la sensación de que te masturbas con mi culo.

Me pierdo con eso...

Disculpe ud. que le diera la espalda durante todo el post, y que me marche ahora de una forma tan abrupta... Otras necesidades me reclaman.

Marina.