Envidia

29.01.2015

Y resulta que hoy siento envidia. Una amiga recién iniciada en las lides del  escorting me cuenta emocionada, excitada, nerviosa, alterada e ilusionada, sus perspectivas de citas para estos días en Madrid.

Cuesta encontrar un hueco en el que vernos un rato entre sus brincos de amante en amante y los míos jugando al twister y haciendo madalenas con os pequeños mientras el padre me da mordiscos furtivos en el cuello... Tengo muchas ganas de que llegue ese café y me cuente los primeros encuentros, sus sensaciones, percepciones, aprendizajes... Pero intuyo que sentiré alegría por ella y envidia por mí a partes iguales. Hace poco más de un año yo estaba en su situación, en la cúspide de la doble vida, atendiendo a escondidas un tercer teléfono en la oficina, con mi agenda de la oficina y reuniones y tareas de 8 a 18; la agenda personal, con recados, encuentros con amigos, visitas a la familia, el parquetista o el electricista en casa... ; y agenda de Marina, intercalando una cita de 18:30 a 20:30 en las otras dos libretas. Corría excitada de un sitio a otro compaginándolo todo y ansiosa por gritarle al mundo lo emocionante que era mi existencia. 

No es sólo el morbo, la curiosidad, la adrenalina lo que echo de menos. Obvia decir que sexualmente tengo mis necesidades absolutamente cubiertas, hasta en el aspecto de tener sexo con mi pareja a la vez que con otras personas, en ninguna de mis anteriores relaciones había disfrutado de tanto sexo a diario ni de tanta calidad. No diré la cifra de los revolcones que caen al día para que no me llaméis fantasma ;)

Sin embargo, aunque sea políticamente incorrecto plasmarlo con la naturalidad que siempre me ha caracterizado, sí echo de menos la inyección económica que procura este negocio y que me permitía vivir holgada, pagando todas mis responsabilidades, ahorrando una buena suma y proporcionándome los caprichos con que, en función del mes, me gratificaba. Pero no "todo" es dinero cuando en realidad ya lo tienes TODO. Supongo que en el fondo, esta aventura tiene bastante componente adictivo, y sencillamente hoy tengo algo de mono... 

Ya se me pasará ;)

M.