Sexual roleplay

07.01.2014

Estas navidades han sido de lo más fructífero para Marina. He tenido (¡afortunadamente!) un montón de citas, me ha encantado empaparme de vuestro ambiente festivo, de esas ganas de regalaros sensaciones que traíais, y que hemos compartido con el fulgor de las fiestas. Tengo la sensación de que han sido todas experiencias muy positivas para ambas partes. Desde luego, yo me lo he pasado pipa :).

Ha sido maravilloso estar nuevamente con "reincidentes", ya hay unas cuantas personas que secitan por tercera y cuarta vez conmigo, y , si bien la emoción de las primeras citas acaba resultando adictiva, tener la posibilidad de volver a compartir intimidad con alguien con quien el sexo fue estupendo, darle algo distinto a la vez anterior, y darle lo mismo con lo que abrió los ojos como platos la ocasión previa, ducharte con él, acariciarle, como si fuera tu amante, porque así lo sientes por resultarte familiar, es tan adictivo como lo anterior. Pero ahí me quedo desvalida, ahí nunca mando yo. Sólo veré , saborearé, paladearé y disfrutaré a ese amante única y exclusivamentecuando él desee.

Entre las experiencias de estas semanas atrás, hubo una especialmente morbosa y divertida: meplantearon llevar a cabo un juego de rol, en el cual yo desempeñaría el papel de responsable de RRHH en una importante multinacional, y mi partenaire era el candidato. No quedamos en los apartamentos que habitualmente visito, sino en otros que cuentan con saloncito y dormitorio independiente, con el fin de darle un aire más formal a la entrevista. Acudí a mi cita vestida al más puro aire ejecutivo (en realidad... como visto casi siempre...), preparada hasta con bloc para hacer anotaciones; llegó mi candidato, nos presentamos, le pedí que se sentara para comenzar la entrevista. Se presentaba a un puesto de controller junior en el departamento financiero, con una grandísima particularidad: se trataba de un departamento dirigido y operado exclusivamente por mujeres, si bien, se era consciente de que para lograr el bienestar y la armonía de todo el equipo, se requería un único hombre en el área que en determinados momentos equilibrara fuerzas, tensiones, y hormonas.

Una vez evaluados los conocimientos técnicos del candidato (formación en ADE, idiomas, dominio de SAP, cursos varios de reciclaje...), pasé a la segunda parte de la entrevista, cuyo comienzo vino marcado por un cruce de piernas en el cual se dejaron ver con detalle mis medias de rejilla y liga y un inocente jugueteo con el colgante que se perdía entre mis senos. Expliqué al caballero las particularidades del puesto, en las cuales debería mostrar su valía a diario para realizar asientos, sacar informes financieros, manejar presupuestos y cuentas de pérdidas y ganacias, y ayudar a cualquiera de las mujeres del departamento, fuera superior, subordinada o de igual categoría, en absolutamente cualquier necesidad que pudieran tener. Y ese absolutamente abarcaba un amplio abanico de opciones: ayudarlas a terminar su trabajo, procurarles algo de beber o comer, masajear unos hombros contracturados, piropearlas, alabarlas, desearlas, y darles placer cuando ellas asi lo requirieran, lo que ellas pidieran, hasta donde ellas quisieran. Y todo, con mucho tino, complacencia, amabilidad, galantería y hombría a partes iguales. Sin hacer de más a una ni de menos a ninguna.

Como responsable de Recursos Humanos, debía cerciorarme de que el candidato estaba a la altura del puesto (el anterior sólo había durado dos semanas en el cargo, no pudo con la presión de tener que satisfacer a 15 mujeres en numerosas facetas, día tras día). Verdaderamente tenía posibilidades de conseguir el trabajo, se le veía cumplidor, serio y formal, pero enérgico y muy hombre. Me preocuparía que de verle tan hombre se pelearan entre ellas, es algo con lo que él debería lidiar, si bien con su juventud (treintaypoco) sería capaz de satisfacerlas a todas.

No obstante, antes tenía que estudiar su cuerpo, sus gestos, sus olores, como usaba sus manos, sus labios, su lengua, su pene... Como responsable de RRHH me considero alguien muy exigente y si el daba la talla conmigo, lo haría ante las otras 15 sin problemas.

Cuando me levanté del sillón para acariciarle por encima de la camisa, él ya tenía una erección más que considerable. Acaricié su torso desnudo, sus abdominales, su trasero, redondo y duro. Una vez desnudo, pasó a realizar la prueba oral, superada con tanto éxito, que fué ahi donde nos corrimos los dos por primera vez...

He de decir que fue increiblemente divertido y morboso, ambos mantuvimos todo el tiempo un semblante serio, muy profesional, ni una sola mueca de risa... !¡aquello era real!. Él había acabado sin saberlo aplicando a un puesto de esclavo de 15 mujeres, y yo estaba evaluándole...

En definitiva, ¡que me encantaría repetir tardes de juegos así!. Así que he estado pensando un poco sobre algunas escenas que no me supondría ningún problema representar:

1- Jefe y secretaria

2- Jefa y subordinado

3- Ama de casa y técnico

4-Profesor y alumna / Profesora y alumno

5- Ginecólogo y paciente

6-Enfermera y paciente

7-Padre y amiga de su hija

8- Madre y amigo de su hijo o hijo de la amiga de la madre

9- Cliente de unos grandes almacenes desorientado buscando ropa interior para su novia o esposa... pide consejo a la clienta que está al lado, no sabe si lo que ha elegido puede quedarle bien a su pareja, la desconocida se ofrece a probarselo y...

10- (Escribe aquí tu fantasía...)

*Para la número 9, como sería en un centro comercial real, es imprescindible que la otra persona ya haya estado conmigo previamente.

Empieza ahora el invierno de verdad, my dear, esos meses tan tediosos como son enero, febrero y marzo, hasta las vacaciones de Semana Santa. Animémoslo un poco con juegos pillos y divertidos, prometo prepararlos a conciencia y con el atrezzo necesario. Dejádme que saque a la actriz que hay en mí ;)

Con un beso travieso se despide,

Tu Marina.