Tú no tienes...

13.04.2015

"Tú no lo entiendes, porque no tienes hijos", te toca oír a veces.

Intentas crear un vínculo propio con unas personitas, porque aunque no sean tus hijos, a pesar de ser pequeños y depender de sus padres, no son aparatos que se enciendan y se apaguen a voluntad cuando tú estás delante. Al contrario, ellos mismos van poco a poco estableciendo sus relaciones sociales en las que, por el momento y por las circunstancias, me veo incluida.

Esa frase, esa puta frase, "tú no lo entiendes, porque no tienes hijos" no siempre te la dicen desconocidos. Conforme me hago más mayor me doy cuenta de que el concepto "tener" es muy relativo, yo tuve un padre que me engendró, una madre que sólo ostentaba el título y ejercía únicamente las funciones materiales. Entonces, ¿no puedo entender cómo se siente un hijo? "Tú no lo entiendes, porque en la práctica no tuviste padres" , deberían decirme.

¿Es necesario pasar por noches de desvele, preocupaciones por enfermedades, desgastes, ataques de nervios ante llantos inconsolables, cansancio, alegrías en cumpleaños e ilusiones en mañanas de Reyes para entenderlo?

También sé que cuando alguien te espeta semejante impertinencia, suele ser más para su propia reafirmación como padre/madre ejemplar en vez de ayudar, consolar o templar.

Posiblemente tengan razón y yo nunca lo entienda, porque no tengo hijos, ni tampoco creo que los vaya a tener ya. Pero lo que muchos jamás entenderán, relojes biológicos a parte, es que mi capacidad de querer no entiende de lazos de sangre. Espero no ser cuestionada nunca a este respecto.

M.

PD: Supongo que por no tener hijos me ha sido posible buscar, provocar y follar este fin de semana con mi chico 4 veces entre el sábado a las 16 y el domingo a las 12, aun a pesar de tener a los suyos correteando por la casa... ¿Veis? No todo iba a ser malo...

13 de abril de 2015