Soy la amiga de tu mujer...

16.04.2020

[Publicado originalmente el 29.01.14]

Un par de mail cruzados las ultimas dos semanas hasta cerrar la cita con un posible nuevo cliente.

Una propuesta clara, el post Fantasías de oficina revolucionaba su mente y endurecía su deseo.

"También me daría morbo que fueras una amiga de la infancia de mi mujer".

Esta tarde, hora y media antes de la cita. Como habíamos fijado día y fecha este lunes pasado, queria reconfirmar de algún modo. El me había dado su teléfono por whatsapp, esperé que faltase suficientemente poco tiempo para poder escribirle con seguridad. ¿Jefe y secretaria? Uhm.. no, quiero algo distinto. Hagámoslo diferente, quiero jugar, quiero novedad.

29/1/2014 17:12: Marina: Uy que sorpresa!! Acabo de instalarme el whatsapp y me sales aqui!! Eres Luis, el marido de Laura? Soy Marina, la amiga inseparable de tu mujer hasta la carrera... 

29/1/2014 17:15: Luis marido Laura cole: Si, soy Yo. Que sorpresa tan agradable! Laura siempre te recuerda y yo más!!! 

29/1/2014 17:17: Luis marido Laura cole: No estarás de visita por Madrid? 

29/1/2014 17:18: Marina: Si! Justamente si, he venido hoy por unas reuniones pero ya estoy terminando

29/1/2014 17:19: Marina: La verdad es q hace siglo que no nos vemos, desde la comunión de Manu, y ya está en la universidad!!! 

29/1/2014 17:19: Marina: Tu mujer sigue tan viajera como siempre?

29/1/2014 17:22: Luis marido Laura cole: De verdad que ha pasado tiempo, aunque debes seguir tan guapa como siempre 

29/1/2014 17:23: Luis marido Laura cole: Laura sigue viajando. Ahora mismo está en Berlín y vuelve el sábado 

29/1/2014 17:24: Marina: Ay que lástima!! Me habría encantado verla!! 29/1/2014 17:24: Marina: De hecho iba a llamarla ahora para saludarla al menos... Mi tren no sale de Atocha hasta las nueve de la noche.

29/1/2014 17:26: Luis marido Laura cole: Siempre podría darle saludos de tu parte. 

29/1/2014 17:27: Luis marido Laura cole: Yo estoy terminando unas cosas en la oficina, pero podemos quedar para tomar algo 

29/1/2014 17:28: Luis marido Laura cole: Me haria mucha ilusión verte .... 29/1/2014 17:28: Marina: Si claro, por que no 

29/1/2014 17:29: Marina: Yo tengo la ultima reunión en el hotel Eurobuiliding 29/1/2014 17:29: Marina: Ahora a las 18, asi q a las 19 estoy libre seguro 29/1/2014 17:29: Marina: ¿Nos vemos en la cafetería? 

29/1/2014 17:31: Luis marido Laura cole: Perfecto! Yo termino unas cosas, me paso por casa y nos vemos allí 

29/1/2014 17:31: Marina: Estupendo. Espero q me reconozcas!! 

29/1/2014 17:31: Marina: Si no, llevo un abrigo negro por la rodilla y un vestido azul. Los años no pasan en balde... 

29/1/2014 17:33: Luis marido Laura cole: Sabes que tengo memoria fotográfica 29/1/2014 17:34: Marina: Perfecto, porque yo además de despistada soy miope!! 

29/1/2014 17:34: Luis marido Laura cole: Pero me viene bien el dato para no confundirme .... Sería una situación muy embarazosa 

29/1/2014 17:34: Marina: Te veo en un rato. Cafeteria del Eurobuilding! Se llama "Le Relais" .

29/1/2014 17:36: Luis marido Laura cole: Nos vemos allí. Quizás llego un poco antes (mi manía con la puntualidad) 

29/1/2014 17:36: Luis marido Laura cole: Un beso

Sigo trabajando. 15 minutos antes de tener que salir de la oficina para llegar a tiempo. Retocar maquillaje, lavarte los dientes... ¡mierda! ¡una carrera en los panties!. En el cajón de la oficina solo guardo ese par con apertura en el centro que escondí hace ya mas de 7 meses. Me los pongo, y guardo las braguitas en el bolso. Esos panties son para ponérselos sin nada más debajo. Bajo el vestido, de algodón muy ceñido al cuerpo, una combinación negra de licra que se adhiere totalmente a mis curvas.

De camino a nuestro punto de encuentro, me doy cuenta de que nunca he hablado con él por teléfono, sólo mail y whatsapp. ¿Y si me encuentro con alguien conocido? Piensa , Marina, piensa.

Tampoco he concretado nunca con él las tarifas, ha leído el blog, estará al tanto, pero me gusta dejarlo claro para que nadie se lleve sorpresas ni se haga el sorprendido.

Le llamo por teléfono. Me pregunta qué tal estoy. Habla una voz con un acento muy característico de una zona concreta de España, estoy segura, no conozco a nadie con esa voz ni ese acento. Le digo que estoy mal, que acabo de darme cuenta de que me han robado la cartera, tengo que anular nuestro café, llevaba mis billetes de AVE dentro, acabo de reservar otros y debo ir a casa de una compañera a por dinero para poder pagarlos y regresar a Barcelona. Se ofrece a prestármelos, me pregunta cuanto cuestan los billetes... "Ufff. Carísimo. 350 y necesitaré algo más para coger un taxi y llegar a tiempo a Atocha"

Llego antes que él a la cafetería, y pido un vino blanco. Me encanta ir a esa cafetería llena de ejecutivos de paso, mirarles desafiante esperando que alguno de ellos me sorprenda. Le espero tomando mi vino mientras me pregunto a mi misma si tal y como tengo cruzadas las piernas se verá parte de muslo al descubierto.

Finalmente, aparece. "¡Luis , estás igual que la última vez que te ví!" 

"Y tú, mucho más guapa", me contesta lanzándose a abrazarme.

Hablamos de su mujer, ahora de viaje, de sus trabajos, del mío. "Me he divorciado, ¿no te lo dijo Laura?" 

"No, no sabía nada".... 

"Ahora me siento libre, como si volviera a tener 20 años, a hacer esas locuras pero disfrutándolas al realizarlas con pleno acto de consciencia" "Me recuerda a las que hacíamos Laura y yo cuando éramos jóvenes, cada vez que sus padres se iban a la casa de la sierra" 

"Vaya, no me ha contado nunca nada de eso..." 

"¡Anda ya! No puede ser que no oyeras hablar de la fiesta romana. ¡Fue apoteósica! Sólo había togas, vino y uvas. Todo Madrid oyó hablar de aquella fiesta y de nosotras dos...". 

"La verdad Luis, es que tu siempre me gustaste, pero no reaccionabas a mis señales" 

"¡Nunca me di cuenta!¿Por qué no insististe?" 

"Supongo que en algún momento me cansé y al poco apareció Paco. Entonces fue cuando tu empezaste a salir con Laura, yo nunca le había dicho que me interesabas..."

"Pero el destino tiene su razón de ser, Luis. El destino quiso que no ocurriera nada entre nosotros hace 20 años. Y el destino ha querido que tú y yo nos encontremos hoy. Y estás tan irresistible como cuando ibas de gallito con tu moto". Cruce de piernas, aprovecho para acercar mi mano a la suya y comenzar a jugar con mis dedos acariciándole mientras le miro y me muerdo el labio.

"Marina, Marina, Marina... quizás debiéramos aprovechar el aquí y ahora" "No lo dudes, Luis, yo disfruto e inspiro cada instante" 

"¿Quieres qué...? "

"SI. Si. Si. Categóricamente, si. ¿Conoces algún sitio?" 

"Justamente, aquí al lado hay uno."

Marina y Luis ya dentro de la habitación. "Antes de que se me olvide, el dinero del billete"

"Gracias, esta noche según llegue a BCN te hago una transferencia, cuenta con ello".

Marina y Luis, 30 cm de separación. "Ya no puedo más, Luis, ahora quiero besarte. Llevo 20 años con ganas de hacer esto..."

Besos suaves, dulces, pausados. Ha pasado tanto tiempo que ya no hay prisa. Me coge de la cintura, roza mis nalgas, los pechos, los brazos. Seguimos de pie. Sube la cadencia de los besos y bajan las manos a mis muslos. Los dedos rozan la piel desnuda en los panties con abertura. Mas excitados, un poco más rápido, Luis busca mi entrepierna para acariciarla por encima de la lencería. No la encuentra, no la hay, no la llevo. Marina, la amiga de tu mujer de la infancia a la adolescencia, en un apartamento por horas, con un vestido ajustado y panties que dejan su sexo al aire. Luis no disimula su sorpresa: 

"Uf...pero mira esto..." "

Te dije antes que tras el divorcio me he reinventado... Soy mucho más morbosa..."

Polo positivo y polo negativo. Mano y dedos que no se separan de mi entrepierna. Acaricia el clítoris, suaves movimientos circulares. Empieza a introducirlos lentamente en la vagina. Cada vez más y más humeda. Me siento en la cama y él a mi lado. Comienza a masturbarme con fruición mientras yo hago lo propio por encima de su pantalón.

Se deja mi grifo abierto y se nos va todo el champán por el desagüe. El pobre Luis bebe lo que puede. Está tibio y espumoso.

Le termino de desnudar. "Luis, qué sorpresa, ahora entiendo por qué Laura lleva tantos años contigo". Su miembro es perfecto. Es absolutamente perfecto y es verlo y no desear otra cosa que tenerlo en tu interior. Lo lamo, lo babeo, lo humedezco por completo con mi mano, para continuar llenándome la boca con él. 

"Marina, joder, como me la comes...".

Juego con mis pechos en su polla, la abrazo y la rodeo. Creo que si sigo así, se va a correr. "Marina, quiero que me folles, quiero follarte".

Le monto y el espejo a nuestra espalda arroja una imagen brutal: su pluscuamperfecto pene entrando y saliendo de mi, decorado por la amplitud de mis nalgas y mis muslos. Me excito con la imagen y le pido que mire. Seguimos a cuatro patas mientras bambolea mis nalgas como a mi me gusta. Termina con un misionero y vertiendo su leche sobre mis pechos. Me ha excitado tantísimo el juego al completo que no he parado de correrme regalándole las contracciones de mi vagina en cada orgasmo. 

Espero que lo hayas notado, Luis. El fantasma de esa Laura inexistente rondaba por la habitación, ambos cachondos jugando con la posibilidad de hacer un trío con ella, como cuando hacíamos locuras en la adolescencia. 

Marina, la amiga de tu esposa desde la infancia a la adolescencia.

Madrid, 29.01.2014

PD: Basado en hechos reales, fluidos corporales y orgasmos naturales.

PD2:La conversación de whatsapp está transcrita literalmente

PD3: Gracias a tí, por una tarde inolvidable.